Citas de “El final del amor” de Marcos Giralt Torrente

Angélica Barrera
Angélica Barreracompartió una citael año pasado
La exótica pobreza de nuestro alojamiento
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 20 horas
No creo necesitarlo ya, pero constituye un modo de autoconocimiento al que me sería difícil renunciar.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 20 horas
¿Era Joanna una criatura rara, tocada, complicada? ¿Me había fijado en quien no debía? Necesitaba dejarla atrás, no pensar en ella.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 20 horas
Solemos ser injustos con los amores que nos hicieron sufrir
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 21 horas
La paciencia de su madre con ella era tanta, tan buena su predisposición pese a los desplantes, que las invisibles faltas frente a las que Joanna reaccionaba todavía lo parecían más en comparación con la desproporción de su reacción, y, en consecuencia, la necesidad de expiar sus excesos, cuando no el arrepentimiento, alimentaban permanentemente el vínculo, lo incrementaban mediante los pagarés de una deuda que nunca terminaba de ser pagada porque crecía siempre en la misma proporción.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 21 horas
Él parecía estar apresado por las redes del amor, que siempre son más livianas, y ella por las de la culpa.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 21 horas
Madres hiperprotectoras, madres confidentes, madres cómplices, madres castradoras, madres que aspiran a ser las mejores amigas de sus hijos, madres esposas... La estela es amplia, la máscara con la que se presentan no siempre es igual, la gradación varía. Sin embargo, en todas late un instinto primitivo, algo oscuro, animal, que las conecta con épocas lejanas, prehistóricas, en las que la familia era el grupo y los individuos que ya no eran útiles necesitaban tejer alianzas para asegurarse la supervivencia
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 21 horas
La madre de Joanna, ahora lo veo, pertenecía a esa estirpe de mujeres que convierten el amor maternal en un yugo y que, para mantenerlo en las distintas etapas vitales de sus hijos, van modificando intuitivamente sus estrategias en pos de un irracional objetivo: que estos nunca se emancipen emocionalmente, que la dependencia que los unió a ellas desde su nacimiento y hasta que empezaron a ser autónomos, se perpetúe en su madurez.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 21 horas
En mi vida he aprendido que no terminamos de conocer a alguien hasta que conocemos a su familia, y ese verano con Joanna fue la primera vez que lo observé.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 4 días
Ni él ni yo sabríamos vivir sin tener al otro cerca.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 4 días
Eso es lo que tendríamos que haber hecho. Pero se nos pasó el tiempo. Lo dejamos ir y de pronto fue demasiado tarde. Así es la vida. A menudo no hacemos lo que nos conviene y, cuando queremos rectificar, resulta imposible. Lo mejor para hoy no tiene por qué ser lo mejor para el año que viene.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 4 días
Me educaron para ser una esposa complaciente, para vivir sin preguntar, y durante años es lo que intenté. Me faltó decisión. No supe ayudarlo. Incluso tardé en aceptar que no estaba enamorada. Cuando lo supe ya era tarde.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 4 días
ya cuestionada por el reverso de ese mismo conservadurismo, según el cual el carácter femenino se demuestra logrando en la sombra, por oblicuos caminos, que los designios ajenos acaben por responder a los propios deseos.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 4 días
mucho que te cueste o por muy enamorado que estés, a la menor intuición de que alguien es problemático, desaparece.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 5 días
perseveré no fue por Marta sino por mí. Me veía al final del camino premiándola con mi comprensión, asegurada así la placidez de los días por venir.
Carlos Plazas
Carlos Plazascompartió una citahace 5 días
Los pálpitos no pueden explicarse; son sensaciones por anticipado y tampoco estas, cuando son normales, pueden explicarse.
Anabel M Ortega
Anabel M Ortegacompartió una citahace 9 meses
pero la misma Alicia, a quien el machista conservadurismo familiar había exonerado de culpa por su obligación de plegarse a los designios de su marido, era ya cuestionada por el reverso de ese mismo conservadurismo, según el cual el carácter femenino se demuestra logrando en la sombra, por oblicuos caminos, que los designios ajenos acaben por responder a los propios deseos
ixhqoog
ixhqoogcompartió una citael año pasado
cosa que este
myworkmine55
myworkmine55compartió una citael año pasado
Marta sonrió al escuchar la
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Una cuota. Cientos de libros
No solo compras un libro, sino que adquieres toda una biblioteca… por el mismo precio.
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