Citas de “Casa de Muñecas” de Henrik Ibsen

Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 7 meses
HELMER: Nora, por ti hubiese trabajado con alegría día y noche, hubiese soportado penalidades y privaciones. Pero no hay nadie que sacrifique su honor por el ser amado.

NORA: Lo han hecho millares de mujeres.
Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 7 meses
Debo procurar educarme a mí misma. Tú no eres capaz de ayudarme en esta tarea. Para ello necesito estar sola. Y por esa razón voy a dejarte.
Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 7 meses
Creo que ante todo soy un ser humano, igual que tú... o, al menos, debo intentar serlo. Sé que la mayoría de los hombres te darán la razón, y que algo así está escrito en los libros. Pero ahora no puedo conformarme con lo que dicen los hombres y con lo que está escrito en los libros. Tengo que pensar por mi cuenta en todo esto y tratar de comprenderlo.
Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 7 meses
Cuando la perdí, fue como si desapareciera bajo mis pies la tierra firme. Míreme ahora: soy un náufrago agarrado a una tabla.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
Cuando te has repuesto del primer sobresalto, no por el peligro que me amenazaba, sino por el riesgo que corrías tú; cuando ha pasado todo, era para ti como si no hubiese ocurrido nada. Volví a ser tu alondra, tu muñequita a la que tenías que llevar con mano más suave aún, ya que había demostrado ser tan frágil y endeble... (Levantándose.) Torvaldo, en ese mismo instante me he dado cuenta de que había vivido ocho años con un extraño. Y de que había tenido tres hijos con él... ¡Oh, no puedo pensar en ello siquiera! Me dan tentaciones de despedazarme...
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
NORA: Con toda sencillez. Ha sido esta noche, al ver que no se realizaba el milagro esperado. Entonces comprendí que no eras el hombre que yo me imaginaba.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
Pero ahora quiero tratar de comprenderlo y averiguar a quién asiste la razón, si a la sociedad o a mí.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
Crees que te quiero menos por eso, porque no sabes conducirte a ti misma?... No tienes más que apoyarte en mí, y te guiaré. Dejaría yo de ser un hombre si tu incapacidad de mujer no te hiciera el doble de atractiva a mis ojos.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
HELMER: (Paseándose.) ¡Qué horrible despertar! ¡Durante ocho años... ella, que era mi alegría, mi orgullo... una hipócrita... una impostora... peor aún, una criminal!... ¡Oh, Dios! ¡Qué abismo de monstruosidad hay en todo esto! ¡Qué bajeza! (Nora continúa mirándole fija, sin hablar. Deteniéndose ante ella.) Debía haber presentido lo que iba a ocurrir. Con la ligereza de principios de tu padre... Tú los has heredado. Falta de religión, falta de moral, falta de sentido del deber... ¡Oh! bien castigado estoy por mi indulgencia para su conducta. Por ti lo hice, y así me correspondes.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
DOCTOR RANK: ¿Usted y yo?... Pues verá: usted irá de mascota...

HELMER: Ahora falta ver cómo concibes un disfraz de mascota.

DOCTOR RANK: Deja a tu mujer presentarse tal como va todos los días...
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
SEÑORA LINDE: (Arregla un poco la habitación, y prepara su abrigo y su sombrero.) ¡Qué giro han tomado las cosas! Ya tengo por quién trabajar... por quién vivir... un hogar al que llevar un poco de calor... ¡Claro que lo haré!... Pero ¿no bajan todavía?... (Escuchando.) ¡Ah! ya vienen. Me pondré el abrigo. (Se pone el abrigo y el sombrero.) (Óyense las voces de los Helmer y el ruido de la llave en la cerradura. Entra Helmer trayendo casi a la fuerza a Nora. Esta aparece vestida con el traje italiano y un gran mantón negro sobre los hombros. Helmer viste de frac y va cubierto con un dominó negro también.)
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
KROGSTAD: (Con una mirada inquisitiva.) ¿Será eso la explicación de todo?... Usted quiere salvar a su amiga, no importa cómo. Haría mejor en decírmelo francamente. ¿Es así?

SEÑORA LINDE: Krogstad, cuando una persona se ha vendido una vez por salvar a alguien, no reincide.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
KROGSTAD: ¿Provecho?... Yo que usted, lo haría, de todos modos.

SEÑORA LINDE: He aprendido a proceder con sensatez. La vida y la amarga necesidad me lo han enseñado.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
HELMER: Nora, por ti hubiese trabajado con alegría día y noche, hubiese soportado penalidades y privaciones. Pero no hay nadie que sacrifique su honor por el ser amado.

NORA: Lo han hecho millares de mujeres.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
HELMER: Ante todo eres esposa y madre.

NORA: Ya no creo en eso. Creo que ante todo soy un ser humano, igual que tú... o, al menos, debo intentar serlo. Sé que la mayoría de los hombres te darán la razón, y que algo así está escrito en los libros. Pero ahora no puedo conformarme con lo que dicen los hombres y con lo que está escrito en los libros. Tengo que pensar por mi cuenta en todo esto y tratar de comprenderlo.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
NORA: No sé qué responder, Torvaldo. Lo ignoro. Estoy desorientada por completo en estas cuestiones. Lo único que sé es que tengo una opinión distinta del todo a la tuya. También he llegado a saber que las leyes no son como yo pensaba; pero no atino a colegir que estas leyes sean justas, ¡Cómo no va a tener una mujer derecho a evitar una molestia a su anciano padre moribundo, ni a salvar la vida de su marido! ¡No puedo creerlo!
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
NORA: Después de lo que ha pasado, es inútil que me prohíbas algo. Me llevo todo lo mío. De ti no quiero nada, ni ahora ni nunca.
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
HELMER: ¡Qué ciega estás, criatura sin experiencia!

NORA: Ya procuraré adquirir experiencia, Torvaldo.

Ya no la llama pajarito

Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
Pero desde hoy todo cambiará; ya han pasado los tiempos de jugar y ha llegado la hora de la educación.

NORA: ¿La educación de quién? ¿La mía o la de los niños?
Sara Gabriel
Sara Gabrielcompartió una citahace 8 meses
NORA: ...Y tenías razón sobrada. Es una labor superior a mis fuerzas. Hay otra de la que debo ocuparme antes. Debo procurar educarme a mí misma. Tú no eres capaz de ayudarme en esta tarea. Para ello necesito estar sola. Y por esa razón voy a dejarte.
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