William Bynum

Una pequeña historia de la ciencia

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El ser humano siempre ha hecho ciencia porque desde tiempos remotos ha querido dar sentidoal mundo y aprovechar plenamente su potencial. Desde los antiguos filósofos griegos a los científicos de hoy, los hombres y las mujeres han imaginado, examinado, experimentado, calculado, y a veceshan hecho descubrimientos tan trascendentalesque todos empezaron a entender el mundo —y a sí mismos— de una manera completamente nueva.
Este libro narra un gran relato de aventuras:la historia de la ciencia. Lleva a los lectores desde las primeras civilizaciones que miraban a las estrellas y al suelo hasta los telescopios de hoyen día explorando el espacio y los ordenadorespara descifrar los componentes básicos de lavida. Ahonda en la superficie del planeta, trazala evolución de la tabla periódica de los elementos químicos, y nos introduce en la física que explicala electricidad, la gravedad y la estructura de los átomos. Relata la búsqueda científica que dio conla molécula del ADN y abrió inimaginables nuevas vías de exploración.
Una pequeña historia de la ciencia arroja nueva luz sobre la apasionante e impredecible naturaleza de la actividad científica. Cuidadosamente ilustradoy escrito con un estilo directo y accesible, este libro es un tesoro que puede ser compartido por jóvenesy adultos.
Este libro no está disponible por el momento.
394 páginas impresas
Publicación original
2014
Año de publicación
2014
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Opiniones

  • Bruno Isaakcompartió su opiniónhace 6 años
    👍Me gustó

    Es un libro increíble para todo público

Citas

  • Benjamin Melgarejo Reicheltcompartió una citael año pasado
    Mendeléyev hizo mucho más que compilar una lista de los elementos según su peso atómico: creó una tabla con filas y columnas que se podía leer de un lado a otro así como de arriba abajo, y que permitía observar las relaciones entre los elementos con propiedades químicas parecidas. En un principio, su «tabla periódica», como se la denominó, era muy intrincada y pocos científicos le prestaron atención. A medida que empezó a añadir detalles, ocurrió algo interesante: aquí y allá parecían faltar elementos esporádicos, sustancias que según la tabla deberían haber estado allí, pero que aún no se habían descubierto.
  • Benjamin Melgarejo Reicheltcompartió una citael año pasado
    Los encuentros internacionales empezaron en 1850, gracias a la posibilidad de realizar el viaje en tren o en barco de vapor, y permitieron a los científicos reunirse y charlar con sus colegas de otros países. También anunciaron al mundo una certeza ampliamente compartida por la comunidad científica: que la ciencia era en sí misma objetiva e internacional y estaba por encima de la religión y la política, que a menudo dividían a la gente y generaban guerras entre las naciones.
  • Benjamin Melgarejo Reicheltcompartió una citael año pasado
    Pasteur consiguió mermar la capacidad de la bacteria del ántrax de causar una enfermedad, y denominó a esta bacteria debilitada «vacuna», en honor a Jenner. A continuación, invitó a varios periodistas a presenciar un experimento. Tras haber inyectado su vacuna a algunas ovejas y reses, le dio la bacteria del ántrax a ese grupo, y luego a otro. El experimento fue un éxito rotundo: los animales a los que había vacunado no se vieron afectados por la bacteria, mientras que los que no gozaban de esa protección murieron. Pasteur había hecho que el mundo tomara conciencia del poder de la ciencia médica.

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