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Horacio Quiroga

Cuentos de la selva

  • Diego Camposcompartió una citahace 5 años
    Trabajen, compañeras, pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos —la felicidad de todos— es muy superior a la fatiga de cada uno. A esto los hombres llaman ideal, y tienen razón. No hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja
  • Yaritza Solares Miguelcompartió una citaanteayer
    Precisamente un día que tenía mucha hambre, porque hacía dos días que no cazaba nada, vio a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer una tortuga, y la ponía parada de canto para meter dentro una pata y sacar la carne con las uñas.
  • Yaritza Solares Miguelcompartió una citaanteayer
    Los flamencos, locos de dolor, saltaban de un lado para otro sin que las víboras de coral se desenroscaran de sus patas, Hasta que al fin, viendo que ya no quedaba un solo pedazo de medias,
  • Jhonatan Muñetoncompartió una citahace 2 años
    Cuando se come pasto del suelo hay que mirar siempre antes los yuyos, para ver si hay víboras.
  • Jhonatan Muñetoncompartió una citahace 2 años
    Cada media hora hay que levantar bien alto la cabeza y oler el viento, para sentir el olor del tigre.
  • Jhonatan Muñetoncompartió una citahace 2 años
    Hay que mirar bien el río y quedarse quieto antes de bajar a beber, para estar seguro de que no hay yacarés.
  • Jhonatan Muñetoncompartió una citahace 2 años
    Hay que oler bien primero las hojas antes de comerlas, porque algunas son venenosas.
  • Reina Azúcarcompartió una citahace 3 años
    Así habló la madre. Todos se bajaron entonces y se separaron, caminando de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, como si hubieran perdido algo, porque así caminan los coatís
  • Reina Azúcarcompartió una citahace 3 años
    No es nuestra inteligencia, sino nuestro trabajo quien nos hace tan fuertes. Yo usé una sola vez de mi inteligencia, y fue para salvar mi vida. No habría necesitado de ese esfuerzo, sí hubiera trabajado como todas. Me he cansado tanto volando de aquí para allá, como trabajando. Lo que me faltaba era la noción del deber, que adquirí aquella noche. Trabajen, compañeras, pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos —la felicidad de todos— es muy superior a la fatiga de cada uno. A esto los hombres llaman ideal, y tienen razón. No hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja
  • Diego Camposcompartió una citahace 5 años
    La inteligencia de la culebra no había alcanzado nunca a darse cuenta de este fenómeno; pero la abeja lo había observado, y se aprovechaba de él para salvar su vida.

    La culebra no dijo nada, pero quedó
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