Rosario Castellanos

Obras II. Poesía, teatro y ensayo

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    Pimentel A.compartió una citahace 4 meses
    Cómo fueron mis células ahondándose
    para ceder un sitio decoroso a la angustia
    Pimentel A.compartió una citahace 4 meses
    Nunca salgo de mí. Soy el esclavo
    irredimible de mi propia fuerza
    Pimentel A.compartió una citahace 4 meses
    Nací en la hora misma en que nació el pecado
    y, como él, fui llamada soledad
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Padecemos alergia por las rosas,
    por los claros de luna, por los valses
    y las declaraciones amorosas por carta.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    La serpiente debía tener manos
    para frotarlas, una contra otra,
    como un burgués rechoncho y satisfecho.
    Tal vez para lavárselas lo mismo que Pilatos
    o bien para aplaudir o simplemente
    para tener bastón y puro
    y sombrero de paja como un dandy.
    La serpiente debía tener manos
    para decirle: estamos en tus manos.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Abandonados siempre. ¿De qué? ¿De quién? ¿De dónde?
    No importa. Nada más abandonados.
    Cantamos porque sí, porque tenemos miedo,
    un miedo atroz, bestial, insobornable
    y nos emborrachamos de palabras
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Queremos olvidar la leche que sorbimos
    en las ubres de Dios.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Nadie lo confesaba, pero todos
    estaban orgullosos de ser como juguetes
    en las manos de un niño.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Sabed que ambas —muerte y esperanza—
    crecen como el parásito
    alimentado en nuestro propio cuerpo.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    “¡El amor es también polvo y ceniza!”
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    ¿Cómo el recto camino fue curvándose
    hasta ser un dedálico recinto?
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Allá, bajo los mirtos, ¿quién es el que reposa?
    Las vides se exprimieron en sus mejillas.
    De sus cabellos se desprende un hálito
    de flores maceradas y lámparas ardiendo.
    Tiene la piel jocunda de la manzana,
    la breve plenitud del mediodía
    y el zumbador encanto de la siesta.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    ¿Quién eres tú de rostro tremendo y enigmático?
    Paralizas los ojos de quienes te contemplan
    de estupor y de miedo.
    ¿Escondes el misterio de un Dios o eres su cólera
    que se desencadena al infinito?
    —Mi nombre es Mar, mi movimiento es ola
    que recomienza siempre.
    Nunca salgo de mí. Soy el esclavo
    irredimible de mi propia fuerza
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Te amo hasta los límites extremos:
    la yema palpitante de los dedos,
    la punta vibratoria del cabello.

    Creo en Ti con los párpados cerrados.
    Creo en Tu fuego siempre renovado.

    Mi corazón se ensancha por contener Tus ámbitos.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Esperanza,
    ¿eres sólo una lápida?
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    Arrullemos
    con canciones de cuna a la memoria
    y amemos esta zona devastada.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    No pido más que un limbo de soledad y hastío
    que albergue mi ternura derrotada.
    Miguel Alejandro Leóncompartió una citael año pasado
    (La inteligencia es una prostituta
    que se vende por un poco de brillo
    y que no sabe ya ruborizarse.)
    Sandra Pérez Castrejóncompartió una citael año pasado
    Feliz de ser quien soy,
    sólo una gran mirada:
    ojos de par en par
    y manos despojadas
    Sandra Pérez Castrejóncompartió una citael año pasado
    y rompimos la alianza
    que juntaba al amigo con la amiga.
    Y alzamos la distancia
    entre las amistades divididas
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