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Rosario Castellanos

Obras II. Poesía, teatro y ensayo

  • Renato Tinajerocompartió una citahace 5 meses
    En cambio Simone de Beauvoir representa la época moderna, con todas sus contradicciones y dudas, con su tránsito de una ideología de clase a otra que abarque a la humanidad entera; con su racionalismo de tan buena ley que no castra ninguno de los ímpetus vitales ni coloca en un sitio abstracto (el cielo, el futuro) la posibilidad de ser feliz, de realizar plenamente todas nuestras facultades. Donde el análisis es un instrumento eficaz para hacer que se desvanezcan los fantasmas, que se derrumben las ilusiones y que hagan su aparición y se manifiesten los objetos en su realidad concreta y en su situación verdadera.
  • Renato Tinajerocompartió una citahace 5 meses
    Se supera también así esa monstruosa contradicción bajo cuyo signo vivimos que consiste en no deparar a la mujer más cauce lícito que el amoroso y al mismo tiempo abrírselo en el fango de la abyección, del renunciamiento a las cualidades más íntimas de su personalidad, para aceptarse como una cosa irresponsable, no dotada de un valor sino marcada con un precio, y que pasa de las manos de un padre a un marido, a un tutor, y que jamás sobrepasa su estado de minoridad.
  • Orlando Mondragóncompartió una citahace 2 años
    entre grandes carcajadas del público, la inexistencia de la cultura femenina o los móviles espurios por los cuales una mujer se dedica a actividades contrarias a su fisiología.
  • Orlando Mondragóncompartió una citahace 2 años
    En ellos reflexiono sobre el mundo, ya no como objeto de contemplación estética sino como lugar de lucha en el que uno está comprometido
  • Orlando Mondragóncompartió una citahace 2 años
    Después viene Al pie de la letra, en la que el tono en general me parece aceptable
  • Orlando Mondragóncompartió una citahace 2 años
    Y va de la abstracción, del pensamiento puro, a una poesía cada vez más directa; en camino inverso, si hay humorismo en sus temas, no lo hay en el tratamiento de las primeras páginas. Y en sus últimos libros, por el contrario, mientras más trágico es el tema, más sonriente es el poema.
  • Orlando Mondragóncompartió una citahace 2 años
    José Emilio Pacheco: la de Rosario Castellanos es la poesía más trágica de la literatura mexicana.
  • Ángel Sotocompartió una citahace 2 años
    NADA más saludable, para un autor destinado a ser clásico, que convertirse en objeto de discusión. Eso significa que es leído y que su lectura conmueve hasta el punto de suscitar alabanzas o de provocar apasionados rechazos.
  • mellamogisellecompartió una citahace 3 años
    pero no voy jamás a las exposiciones
    ni al estreno teatral ni al cine-club.

    Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
    y, si apago la luz, pensando un rato
    en musarañas y otros menesteres.

    Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
    diferenciarme más de mis congéneres
    que por causas concretas.

    Sería feliz si yo supiera cómo.

    Es decir, si me hubieran enseñando los gestos,
    los parlamentos, las decoraciones.

    En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
    es en mí un mecanismo descompuesto
    y no lloro en la cámara mortuoria
    ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.

    Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
    el último recibo del impuesto predial.
  • mellamogisellecompartió una citahace 3 años
    egún las posiciones de los astros,
    los ciclos glandulares
    y otros fenómenos que no comprendo.

    Rubia, si elijo una peluca rubia.

    O morena, según la alternativa.

    (En realidad, mi pelo encanece, encanece.)

    Soy más o menos fea. Eso depende mucho
    de la mano que aplica el maquillaje.

    Mi apariencia ha cambiado a lo largo del tiempo
    —aunque no tanto como dice Weininger
    que cambia la apariencia del genio—. Soy mediocre.
    Lo cual, por una parte, me exime de enemigos
    y, por la otra, me da la devoción
    de algún admirador y la amistad
    de esos hombres que hablan por teléfono
    y envían largas cartas de felicitación.

    Que beben lentamente whisky sobre las rocas
    y charlan de política y de literatura.

    Amigas... hmmm... a veces, raras veces
    y en muy pequeñas dosis.

    En general, rehúyo los espejos.

    Me dirían lo de siempre: que me visto muy mal

    y que hago el ridículo

    cuando pretendo coquetear con alguien.

    Soy madre de Gabriel: ya usted sabe, ese niño
    que un día se erigirá en juez inapelable
    y que acaso, además, ejerza de verdugo.

    Mientras tanto lo amo.

    Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.

    Hablo desde una cátedra.

    Colaboro en revistas de mi especialidad
    y un día a la semana publico en un periódico.

    Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
    nunca vuelvo los ojos para mirarlo. Y nunca
    atravieso la calle que me separa de él
    y paseo y respiro y acaricio
    la corteza rugosa de los árboles.

    Sé que es obligatorio escuchar música
    pero la eludo con frecuencia. Sé
    que es bueno ver pintura
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