Marina Yuszczuk

La sed

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    Laura Sánchezcompartió una citahace 2 años
    La oscuridad es absoluta. Tan negra que nombrarla está de más, que tener párpados es indistinto. A los muertos les cierran los ojos pero es una precaución que suaviza el horror de los vivos; por lo demás, acá adentro no hay nada para ver, acá no hay nada
    Rocío Toledocompartió una citahace 6 meses
    Pero la certeza de la muerte está presente en todos y nadie la nombra, eso me enferma.
    Rocío Toledocompartió una citahace 7 meses
    La oscuridad es absoluta. Tan negra que nombrarla está de más, que tener párpados es indistinto. A los muertos les cierran los ojos pero es una precaución que suaviza el horror de los vivos
    Rocío Toledocompartió una citahace 7 meses
    El pasado se me aparecía como un dibujo iluminado por las llamas. No quería verlo: la persecución, la sed. Los gritos.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 9 meses
    No importa qué hagamos o cuánto luchemos, esto termina acá, en el cementerio.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 9 meses
    Los pobres intentaban escapar de la ciudad en tren o en barco; los ricos desaparecieron de la vista, refugiados en el campo. Se fueron, no solo para no morir, sino para no ver.

    Como encerrarte en tu rancho durante pandemia

    Tann Zavalacompartió una citael año pasado
    Hace muchos años la misma peste se hubiera representado así, como un ángel oscuro recortado contra un cielo de ceniza.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    muros, estaba ella. Le había pedido que volviera a su tumba y me esperara. Le dije que iría pronto, cuando estuviera lista, y que esta vez me quedaría.

    Fue lo que hice unas semanas después.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    En la habitación de al lado alguien estaba muriendo y era la primera vez en siglos que eso le importaba. No le latía el corazón pero había algo, adentro del pecho, que tendía hacia nosotras dos. Ella también había tenido una madre.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Pero ocurría: un nuevo tipo de virus, personas que salían a la calle con barbijos,
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Ojalá, pensé, que muchas cosas salgan junto con la sangre.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Me escribió mi prima al teléfono para preguntarme si tenía pensado pasar por la clínica, respondí: “Estoy en Chile”.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Lo primero que me golpeó fue la palabra “suicido”, que me generaba una respuesta automática, vulgar, entre el horror y la vergüenza.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    En cambio ella se cerró y no dice nada; no solamente dejó de hablar, dejó de comunicarse.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Comprendí lo que pasaba; era la primera vez que veía envejecer a un humano.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    le pedí a Mario que me encerrara
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    tristeza me venció, después de un abismo de tiempo en el que era tanto lo que se había destruido, y quise asegurarme de que no volviera a suceder. La sangre de estas muchachas… lo único bueno que había para mí sobre esta tierra… se derramaba, no podía retenerla
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Nunca había querido una compañera pero a través de esos años de sed, ya no me reconocía. Y ahora tenía una, que me detestaba.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    Estaba fuera de mí, y cuando la muchacha, que se revolvía bajo mi cuerpo, se debilitó y cedió su resistencia, me clavé una uña en mi propia muñeca y la puse sobre su boca para que bebiera la sangre que comenzó a brotar.
    Renata Uribecompartió una citael mes pasado
    El tiempo de cazar había terminado; no podía hacerlo a menos que me condenara a mí misma a una existencia vagabunda, siempre escapando, sin detenerme jamás. Todas mis víctimas llevaban, y llevarían siempre, las marcas que me delataban.
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