León Tolstoi

La tormenta de nieve

    Marlenecompartió una citahace 10 meses
    en compañía hasta la muerte es dulce
    Salma S. Laracompartió una citahace 9 meses
    Debo confesar que, pese al poco de miedo que sentía, el deseo de que nos sucediera algo extraordinario, quizá un poco trágico incluso, era en mí más fuerte que ese pequeño temor.
    Salma S. Laracompartió una citahace 9 meses
    Recuerdo la sensación con la que yo, todavía echado, miro a través de los tallos rojos y espinosos del escaramujo aquella tierra negra y reseca, granulada, y el translúcido espejo vivamente azulado del estanque. Era una sensación como de una ingenua vanidad y tristeza al mismo tiempo. Todo a mi alrededor era tan hermoso y aquella belleza tenía un poder tan intenso en mí, que tuve la impresión de ser también yo bueno, y si algo me dolía, era que nadie me admirara.
    Salma S. Laracompartió una citahace 9 meses
    pese a ser cobarde—en compañía hasta la muerte es dulce,
    Álvaro Ruiz Rodillacompartió una citahace 9 meses
    el cielo es en todos lados igualmente claro, igualmente blanco, incoloro, uniforme; en perpetuo movimiento
    Álvaro Ruiz Rodillacompartió una citahace 9 meses
    Delante, siempre a la misma distancia, se alejan a toda velocidad las troikas que nos preceden; a derecha e izquierda todo es blancura, espejismos. En vano busca el ojo un objeto nuevo: no se ve nada, ni un poste, ni un almiar, ni una valla.
    Álvaro Ruiz Rodillacompartió una citahace 9 meses
    Todo es blanco alrededor, blanco y movedizo: a veces el horizonte parece hallarse inconmensurablemente lejos; pero otras, da la impresión de haberse comprimido y estar ciñéndonos a dos pasos de distancia
    Parásitoscompartió una citael año pasado
    Si miras hacia abajo, la misma nieve retozona que los patines del trineo levantan al pasar y que el viento alza tozudo, llevándosela a un mismo lado. Delante, siempre a la misma distancia, se alejan a toda velocidad las troikas que nos preceden; a derecha e izquierda todo es blancura, espejismos. En vano busca el ojo un objeto nuevo: no se ve nada, ni un poste, ni un almiar, ni una valla. Todo es blanco alrededor, blanco y movedizo: a veces el horizonte parece hallarse inconmensurablemente lejos; pero otras, da la impresión de haberse comprimido y estar ciñéndonos a dos pasos de distancia; a veces, a nuestra derecha, se yergue un alto muro blanco que corre en paralelo al trineo, pero otras desaparece repentinamente para alzarse más adelante, huir a toda velocidad y volver a desaparecer.
    Nicolas Palacioscompartió una citael año pasado
    Debo confesar que, pese al poco de miedo que sentía, el deseo de que nos sucediera algo extraordinario, quizá un poco trágico incluso, era en mí más fuerte que ese pequeño temor
    Nicolas Palacioscompartió una citael año pasado
    No entiendo que alguien haya podido ahogarse y el agua que lo cubre continúe tan lisa, tan bella, tan indiferente, lanzando destellos dorados con el sol del mediodía;
    i. 🌤️compartió una citael año pasado
    Debo confesar que, pese al poco de miedo que sentía, el deseo de que nos sucediera algo extraordinario, quizá un poco trágico incluso, era en mí más fuerte que ese pequeño temor
    Amanda Escalantecompartió una citael año pasado
    ni me gustaba ni me prometía nada bueno
    re(no)b(ody)eca (owens)compartió una citael año pasado
    Estaba claro que nos dirigíamos sabe Dios adónde
    Juan Antonio González H.compartió una citahace 2 años
    ura nevada que se extendía frente a nosotros.

    Apenas habíamos dej
    Denise A.compartió una citahace 2 años
    en compañía hasta la muerte es dulce
    Eduardocompartió una citahace 2 años
    Nada mejor que correr detrás de los trineos—señaló el consejero.
    Hernán Lópezcompartió una citahace 2 años
    El mismo movimiento seguía empujándonos a mí y al trineo
    Hernán Lópezcompartió una citahace 2 años
    Parecía gustarme la idea de que, a la mañana siguiente, los caballos nos depositaran medio ateridos en alguna aldea lejana y desconocida, más aún, que varios de nosotros estuviésemos ya completamente ateridos. Y pensamientos de ese tipo eran los que me llegaban y se sucedían con una rapidez y una claridad asombrosas.
    Hernán Lópezcompartió una citahace 2 años
    —Menudo diablo insultón… ¡Dios Todopoderoso!—farfulló mi cochero.
    Paola Garzacompartió una citahace 2 años
    tuve la impresión de ser también yo bueno, y si algo me dolía, era que nadie me admirara.
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