Verónica Murguía

El fuego verde

    Ana Saenzcompartió una citahace 5 días
    Y a ti, ¿quién te dijo que la muerte es mala? Mala es la lepra, y mala la crueldad de los demás hombres y mujeres que nos rechazan. Pero no la muerte. No sabes nada, muchacha.
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Supo que el valor que los humanos conceden a aquello que aman en sus vidas se debe a la certeza de la muerte.
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Es que la eternidad es inconcebible… No imagino cómo será la vida sin muerte
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Pero lo sentía como si lo viera: el vacío debajo de ella y cómo se agrandaba a cada paso. Cuanto más subía, más aumentaba su poder.
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Dime, Luned: ¿te imaginas lo que es vivir bajo un encantamiento? ¿Olvidar cómo eras cuando fuiste creado y tener que vivir en un cuerpo que es como una cárcel estrecha y ajena?
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Yo, como puedes ver, y no mientas para consolarme, pues me he visto reflejado en el agua, no sé si lloro por ser tan feo o si estoy feo de tanto llorar…
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    No quieras ver tu futuro: con cada segundo cambia de rumbo
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Es extraño que una muchacha que no siente repugnancia por un leproso y que es capaz de cruzar Brocelandia a pie, tenga miedo de amar a un hombre… Pero no seré yo quien te diga más. Yo solo tengo bendiciones para ti.
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    ad. Ese es uno de los trabajos más arduos del que vive en la ciudad: aceptar las leyes que nos permiten vivir a todos en un mismo lugar.
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    No soy yo. Yo no sé cómo soy,
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    decía a sí misma (y hacía uso de un lenguaje nuevo, recién aprendido) que cada palabra era como un fruto, la culminación de un árbol de ideas; que cuando aprendía la palabra y comprendía su origen, la palabra la iluminaba con el relámpago de la revelación.
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    Los tres estaban de acuerdo en que tal vez esa fuera una de las magias sutiles de las palabras. Cuando el poeta escribía “cisne sangriento” por buitre y “árbol de lobos” por la horca, lo que acudía a sus cabezas era hermoso.
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    vejez que ella conocía era el inexorable declinar, la nostalgia del bosque y del vigor, la triste despedida del cuerpo, pero no ese desamparo.
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Yo soy… yo. Aunque, ¿nunca has pensado en lo agradable que sería acariciar un pez vivo que confiara en tu mano, que no huyera?
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    La había visto dormir antes, en el camino, bajo el cielo, y era otro el sueño, y parecía otro el cuerpo que el sueño había tomado.
    dianalauraaacompartió una citahace 3 meses
    el bosque no pertenece a los humanos. Son los humanos los que pertenecen al bosque, y tal vez creer lo contrario fuera un engaño.
    Jocelyne Garcíacompartió una citahace 3 meses
    Alguna vez los oyó cantar. Fue como si una cascada de voces en las que resonaban ecos de agua y espuma, de viento, de gorjeos y cantos humanos lo hubiera bañado de sonido y luz mezclados.

    Qué hermosa descripción.

    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Se decía a sí misma (y hacía uso de un lenguaje nuevo, recién aprendido) que cada palabra era como un fruto, la culminación de un árbol de ideas
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Pero ella no podía evitarlo: los poemas le parecían un asunto serio.
    Alejandra Olivarescompartió una citahace 3 meses
    Su pobre madre, que lo había llevado al bosque para preservarlo de la guerra y la muerte, había caído desmayada por la pena y por la certeza de que el mundo es algo inevitable.
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