Iris
Iriscompartió una citael año pasado
Gracias a Cho volvía a sentirse como un ser humano, aunque en el Campo 22 sentirse como un ser humano podía resultar fatal. El prisionero se volvía vulnerable. Ella había aprendido pronto que, para sobrevivir en ese lugar, debías olvidar que eras humano. Tenías que convertirte en un animal
Únete o inicia sesión para comentar
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)