Libros
Diego Enrique Osorno

El valiente ve la muerte sólo una vez

Reportero de guerra, Diego Enrique Osorno ha asumido a lo largo de dos décadas la misión de registrar los aspectos más negros y retorcidos del acontecer nacional. Sus crónicas, llenas de claroscuros, nos han mostrado sin tapujos las realidades ocultas tras la “verdad oficial”, tras el silencio obligado por la censura o la autocensura derivada del miedo. Gracias a su pluma hemos conocido de cerca a los criminales dueños de los poderes políticos o fácticos y, sobre todo, a las víctimas inermes que nos estremecen de dolor e impotencia. En estas páginas, sin embargo, Osorno plasma algo más que la simple resistencia de aquellos que sufren los embates del México Violento y su panda de corruptos: la dimensión heroica de quienes deciden poner un límite y oponerse a la impunidad; la gesta individual, solitaria, de quienes luchan a contracorriente para salvar lo que aún no ha sucumbido al naufragio. Desde el ranchero que armas en mano defiende su tierra de un grupo de criminales, pasando por el alcalde decidido a hacer lo necesario para que los habitantes de su ciudad no sean víctimas de la delincuencia, hasta un par de fiscales norteños enfrentados a la corrupción de los políticos sin ayuda del gobierno, El valiente ve la muerte sólo una vez es en el fondo un homenaje al valor de unos cuantos habitantes del norte del país que, pese a las adversidades, han sabido mantener la dignidad aunque en ello les vaya el prestigio o la vida. Si, como afirma el escritor colombiano Darío Jaramillo Agudelo, “entrados en el siglo XXI, la crónica latinoamericana ha creado su propio universo”, Diego Enrique Osorno ha construido, línea a línea, uno de los planetas más visibles y poblados de ese nuevo universo. En sus “cuentos que son verdad” –como García Márquez se refería a las crónicas— se reflejan el drama, la tragedia y hasta la comedia que protagonizan algunos mexicanos de nuestro tiempo convulso.
125 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Ediciones Era
Publicación original
2020
Editorial
Ediciones Era
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Opiniones

  • Juan José Martín Andréscompartió su opiniónhace 3 años
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  • Ow.compartió su opiniónhace 3 años
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Citas

  • Josué Osbournecompartió una citaayer
    En cierto sentido, don Inés resulta ser más literario que muchos escritores que trabajan con el vacío de las palabras. Además de la arrachera, en los años ochenta, don Inés tuvo la idea de que su empresa Ponderosa produjera una salchicha especial para ser asada en las típicas parrilladas de Monterrey
  • Josué Osbournecompartió una citaayer
    Contra el cliché que existe fuera de la ciudad, en Monterrey se come muchísima más arrachera que cabrito. Los regiomontanos sabemos que el cabrito es un platillo para los turistas, mientras que la carne asada, en especial la suculenta arrachera, es lo verdaderamente característico de aquí. Sin embargo, algo que poca gente sabe es que el corte de la arrachera se inventó en Nuevo León y que incluso la palabra para nombrar al diafragma, músculo que separa los pulmones del estómago de la vaca, proviene de una comunidad de las afueras de Monterrey, llamada Santa María Pesquería.
  • Josué Osbournecompartió una citaayer
    Narrar la política exige revelar lo abyecto que es ese mundo

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