Consuelo Ruiz Vélez-Frías

Parir sin miedo

Avisarme cuando se agregue el libro
Para leer este libro carga un archivo EPUB o FB2 en Bookmate. ¿Cómo puedo cargar un libro?
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Aunque siguiera pensando que era una suerte que nacieran seres humanos nuevos e inocentes, que debíamos felicitarnos por el o con la idea, la ilusión y la esperanza de que arreglaran el mundo, de que en el futuro, la Humanidad fuera mejor, y se lo dijera así, me daban ganas de l orar a mí también.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Pero sus hijos seguían naciendo tan vitales, tan bonitos, tan puros como todos los recién nacidos, con los mismos ojos
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    porque la vida estaba muy difícil para la mayoría de la gente.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Todo cuanto recordaba de mi lejana niñez y de mi menos lejana juventud había desaparecido y, a veces, era como si nunca hubiera existido, como si me lo hubiera inventado yo, pensando en mi Madrid, lejos de él.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Nada de lo que había dejado lo encontré a mi vuelta: ni barrio ni casa ni familia ni trabajo ni amigos
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Tratando de dominar el idioma y asumir las costumbres, dando ejemplo de honradez y seriedad en el trabajo, añorando la patria, provisionalmente perdida y deseando poder volver para encontrarme con las mismas gentes y las mismas cosas, el trabajo, la familia, la casa, los amigos, para volver a ver los mismos sitios, hacer las mismas cosas y volver a respirar el mismo aire...
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Los hijos los manda Dios para que los amemos y les enseñemos a vivir, pero no para que dispongamos de el os a nuestro antojo porque, en resumidas cuentas, siguen siendo siempre de Él, más hijos suyos que nuestros.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Nunca me hice ilusiones de quedarme con tu hijo, dejé que lo creyeras para que aceptaras mi ayuda sin escrúpulos.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Había tal énfasis, tal orgul o maternal en esa frase, sobre todo en las dos palabras clave de «mi hijo», que no pude contener la risa y exclamé, tuteándola por primera vez:
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Había una gran preocupación por el posparto y el puerperio, así como por la primera semana de vida del recién nacido, y era competencia de la matrona vigilar ese período, para lo cual teníamos que visitar a la mujer hasta que el bebé daba el ombligo.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Los chiquil os correteaban por las cal es porque no había aún plazas escolares para todos, y los escasos hombres en edad de trabajar se agarraban, como a un clavo ardiendo, a cualquier trabajo, por fatigoso y mal pagado que fuera.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Desde el primer momento tuve ocasión de jugar a los problemas, no sólo con los míos, sino con los de las gentes de mi alrededor, lo que me proporcionaba una cierta popularidad que fue en aumento cuando pude conseguir el título de Practicante en Medicina y Cirugía y más tarde, el de Matrona.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Durante los primeros ocho años de mi vida, mi buena madre fue mi única amiga. Jugábamos juntas; uno de nuestros juegos preferidos era jugar a los problemas. Dando por superados ya los simples problemas aritméticos, los que tratábamos de resolver se referían ya a una serie de problemas de la vida cotidiana a los que cada una de nosotras proponía dos o más soluciones, las discutíamos, elegíamos la mejor y quien la había propuesto era la que ganaba.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Sobre todo, si hubiera sabido que los bebés nacen solos y que no pasa nada. Dígale de mi parte que yo estoy muy segura de que eso es así, que pondría las manos sobre el fuego afirmándolo, que después de haberlo aprendido estudiando, lo he podido comprobar muchas veces asistiendo partos.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Pero están en un gran error; no es la fuerza de la comadrona ni la de la mujer la que hace nacer al bebé, sino otra eterna, invisible, inconmensurable, la fuerza cósmica que mueve el Universo.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Se dejó poner el saquito de arena que yo utilizaba como garantía de la persistencia del globo de Pinard, mientras hubiera peligro de que se deshiciera y me preguntó, pacíficamente, si no iba a ponerle la inyección.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Nunca me molestaba que me despertaran. El parto era, entonces, un acontecimiento fausto, también para mí, pues tener en mis manos un recién nacido siempre era un placer.
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Y, ¿qué mayor apuro que una mujer de parto?
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Lamaze en París, donde pude aprender que el verdadero origen del dolor en el parto es un reflejo condicionado cortical que provoca miedo y resistencia al parto en la mujer, lo que origina, además, otros motivos de dolor, debidos a otras causas. Intenté (y sigo intentándolo, hasta que me muera) luch
    maricarmen tellolicompartió una citahace 2 meses
    Ahora, el milagro se había repetido con su otra hija, y ésa era la causa de tanta alegría y felicidad.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)