Juan Villoro

Palmeras de la brisa rápida

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Edith Vazquezcompartió una citahace 8 meses
¿Cómo no va a ser separatista un lugar donde hasta las galletas Marías se llaman Alicias?
Flavio Ayuso Balamcompartió una citael mes pasado
“Pásame el comosellama que está sobre el negociante aquel”.
Flavio Ayuso Balamcompartió una citael mes pasado
“Pásame el comosellama que está sobre el negociante aquel”.
Flavio Ayuso Balamcompartió una citael mes pasado
. La abuela se reconciliaba con Yucatán y con el abuelo por el paladar. Él había aprendido a pedir su frijol cabax
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
y alguien más hablaba de La Habana como de un gigantesco burdel para yucatecos y de los amantes que sólo se veían en los meses tórridos: julio y agosto, cuando las esposas y los niños se iban de temporada a las playas de Progreso
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
actual fascinación de los yucatecos por Miami viene del culto al hispanismo que nunca pudo ser mitigado. En Mérida se sigue celebrando el día de la conquista española:
–El hispanismo preparó el terreno para la dominación americana.
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Yucatán se está convirtiendo en una subCorea, aquí se le maquila a los maquiladores; no se han ganado mercados por eficiencia sino porque se puede ofrecer una mano de obra baratísima; las costureras tienen que estar chingadas para que el negocio sea costeable; en cuanto quieran ganar más, los dueños del mercado (que por supuesto no son yucatecos) volverán a maquilar en Corea o en Hong Kon
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
En Yucatán se habla de las maquiladoras como de la salida de emergencia para una economía sin industria, minas, agricultura, petróleo, ganadería ni turismo en masa
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
y en Chicxulub me enseñó los escenarios de La casa en la playa, del yucateco emigré Juan García Ponce
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
En Yucatán los artistas no disponen del circuito alfombrado de becas, premios, asesorías o puestos en la burocracia ilustrada, lo cual fomenta una venturosa relación con la vida práctica.
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Felipe Carrillo Puerto sigue siendo la figura de referencia de la izquierda yucateca. Desde su asesinato, en 1924, se duerme una siesta tan conservadora que la gente recuerda a Luis Echeverría como un visitante “socialista
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Hoy en día, el empeño de los franciscanos es recordado con una cadena de supermercados propiedad de una familia árabe. Pocas cosas se oponen tanto al voto de pobreza de la orden seráfica como el interminable despliegue de carnes, ultramarinos, latas y cuadripollos, pero no hay quien frene a los sincréticos del Mayab
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Yucatán parece capaz de cualquier sincretismo; hasta los conquistadores se transfiguraron en deidades: los cuatro bacabs que recorren el cielo a caballo, blandiendo espadas centellantes. Cuando el primer queso de bola cayó de las manos de un pirata y rodó hasta llegar a una mestiza, surgió el queso relleno. Según me dijo Ruz Menéndez, la nao de China trajo a México un chile de Java que fue escupido por bocas de diversas latitudes hasta llegar a Yucatán, el único sitio donde lo calcinante podía ser un aderezo, y entró ahí con el pasaporte falso que conserva hasta la fecha: chile habanero
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Dice un dicho que el que bebe agua de pozo o nada en un cenote regresa a Yucatán. Después de horas de carretera, bajo un sol calcinante, no hay nada mejor que sumergirse entre las piedras frescas de un cenote. El agua tenía dos zonas de temperatura, una apenas inferior al medio ambiente y otra casi fría.
El clima de Yucatán hace innecesarias las toallas. Al salir del cenote basta que uno se distraiga viendo ocho clavados para que ya esté seco
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Yucatán tiene tanta riqueza colonial como prehispánica, pero Chichén será restaurado tres veces antes de que se pase la primera jerga por el camarín de la Virgen de Izamal. Aún falta mucho para que se acepte la arriesgada lucidez de José Lezama Lima: el barroco americano no fue un acto de contrarreforma sino de contraconquista
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Fray Diego ha atravesado la historia en direcciones opuestas, como censor y como clásico mayista; arrojó los códices al fuego pero memorizó todo lo que pudo para mitigar el daño. Vasallo de dos pasiones, obedeció a su fe ante las llamas y a su razón ante las cenizas. Su Relación de las cosas de Yucatán es un auténtico ensayo de restitución; por más que odiara “esas sus letras” donde no había sino “superstición y falsedades del demonio”, decidió preservarlas en un Libro de los libros incendiado
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Como los otros edificios de Uxmal, el Palacio del Gobernador tiene una placa con informaciones que deben ser de gran utilidad para el trailero que desee desmontar el edificio y llevárselo a Ohio: sólo se habla de metros cúbicos, número de escalones, peso de las piedras
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
Para hacerles justicia hay que despojarlos de los dioses tutelares que les han endilgado tantas teorías, dejar de verlos como sabios, entes mágicos, pacifistas del pasado remoto o rebeldes del pasado inmediato.
Sin embargo, lo más alarmante es que en Mérida se puede pensar cualquier cosa de los mayas, menos que estén vivos
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
En suma, si los aztecas eran los héroes del terror, los mayas eran la tribu de la paz. “Ahorita no me molesten que estoy resolviendo un teorema”, parecían decir las efigies de sus dioses. La
Ana Briceñocompartió una citahace 4 meses
la infancia se inculca que los mayas eran genios (y lo creemos si no hay un aguafiestas como Reinhold que hable del 14 por ciento de sabios y 99 por ciento de esclavos), pero lo que más se recalca es que hayan logrado esa condición que los maestros no conciben en los indios: ser pacíficos. No es difícil detestar a los conquistadores pero cuesta trabajo aceptar que el equipo por el que uno agita sus banderines saque corazones con cuchillos de obsidiana. La señorita Muñiz se ensañaba describiendo los castigos que recibiríamos si fuéramos niños aztecas
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