Vivian Gornick

Apegos Feroces

Avisarme cuando se agregue el libro
Para leer este libro carga un archivo EPUB o FB2 en Bookmate. ¿Cómo puedo cargar un libro?
    Ana Gonzálezcompartió una citahace 2 años
    De pronto, me siento desgraciada. Sumamente desgraciada. Una oleada de derrota me atraviesa. Me siento desolada, sin dirección ni objetivo en la vida, todos mis afanes diarios son confusos e insignificantes.
    Chris Cuadernocompartió una citahace 2 años
    –Le tengo envidia –me espeta mi madre–. Le tengo envidia porque vivió su vida. Yo no viví la mía.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    La lealtad de mi madre, una vez concedida, era inquebrantable.
    Ani Hernándezcompartió una citahace 2 años
    Nuestros mejores momentos juntas son cuando hablamos del pasado. Yo le digo: «Mamá, ¿te acuerdas de la señora Kornfeld? Cuéntame esa historia otra vez», y ella se recrea contándomela de nuevo. (Lo único que odia es el presente; en cuanto el presente se hace pasado, comienza a amarlo inmediatamente). Cada vez que cuenta la historia, es la misma y también es completamente distinta, porque cada vez que la oigo soy más mayor y se me ocurren preguntas que no le hice la última vez.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    –Mamá, si fuese ahora y papá te dijese que no trabajases, ¿qué harías?
    Se me queda mirando un buen rato. Tiene ochenta años. Sus ojos están apagados, su pelo es blanco, su cuerpo es frágil. Toma un sorbo de té, deja la taza y dice tranquilamente:
    –Le diría que se fuese a la mierda.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    Así que estaban los Kerner, llenos de odio, entrelazados en secreto por el espasmo sexual, y estaban mis padres, que se amaban el uno al otro pero cuyo lecho campaba castamente en campo abierto.
    Rosy Antuñanocompartió una citahace 4 meses
    Guardar luto por papá se convirtió en su ocupación, en su identidad, en su imagen ante el mundo
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    Aquéllos fueron los años en los que a las mujeres como yo las llamaban «Nueva», «Liberada», «Singular» (yo prefería «Singular», y sigo haciéndolo) y, efectivamente, me sentía nueva, liberada y singular cuando me sentaba frente al escritorio; pero por las noches, tumbada en el sofá, con la mirada perdida, mi madre se materializaba en el aire frente a mí como diciéndome:
    –No tan rápido, querida. Tú y yo aún tenemos cosas pendientes.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    Yo no «elijo» a los hombres. Simplemente estoy aquí, en el mundo. Las cosas pasan, nace una atracción y reaccionas ante ella. A veces, en algún lugar recóndito de la mente, durante una fracción de segundo, piensas: «¿Esto podría ir a más? ¿Es posible que llegue a intimar con este hombre? ¿Que se convierta en mi pareja?». Pero la mayor parte del tiempo apartas ese pensamiento porque ésta es nuestra vida, mamá.
    Ana Gonzálezcompartió una citahace 2 años
    No sabe que me tomo su angustia de manera personal, que me siento aniquilada por su depresión.
    Alejandra Arévalocompartió una citahace 2 años
    En el vocabulario de mi madre no existía el amor como tal, sólo el Amor. Un sentimiento elevado, de naturaleza espiritual y tinte moral.
    Gaby Cortéscompartió una citahace 4 meses
    No sabe que me tomo su angustia de manera personal, que me siento aniquilada por su depresión. ¿Cómo puede saberlo? Ni siquiera sabe que estoy delante de ella.
    Lida Mondragóncompartió una citahace 4 meses
    Me esfuerzo en pensar», de la misma manera que mi madre decía que se esforzaba en vivir. Mamá pensaba que merecía una medalla por sacar las piernas de la cama por la mañana y supongo que yo también, por sentarme ante el escritorio.
    Mary Cruz Salazarcompartió una citahace 6 meses
    Era como si se hubiera pasado el día trabajando para ganarse el abatimiento que la esperaba fielmente al final de su reticente viaje a la vida cotidiana
    Anni Camargocompartió una citahace 6 meses
    ¿Se me permite entonces amarlo y, no digamos, lucirlo como un fragmento de mi propio corazón?
    Martha Lunacompartió una citahace 8 meses
    Me alegro de haber vuelto aquí. De haber vuelto y ver que todo está abandonado, destrozado e invadido por la maleza. Porque ésa es la verdad. Me alegro de haber vuelto para ver la verdad. Si no, puede que siempre hubiéramos pensado que éramos nosotros. Que éramos nosotros los que habíamos fracasado, y no los demás. Que éramos nosotros los que de algún modo habíamos perdido el tren, los que habíamos tomado el camino equivocado o dejado pasar la oportunidad de nuestras vidas.
    Sandy Jaguarcompartió una citahace 10 meses
    La infelicidad tiene que estar viva para que pueda suceder cualquier cosa.
    Brenda Edith Chávez Aguilarcompartió una citael año pasado
    Mamá pensaba que merecía una medalla por sacar las piernas de la cama por la mañana y supongo que yo también, por sentarme ante el escritorio.
    Nat Morenocompartió una citael año pasado
    No es que dudase de la necesidad de cultivar mis encantos: ¿quién era yo para poner en duda lo que todo a mi alrededor parecía suscribir? ¿No era mi madre igual cuando me decía con cada aliento que exhalaba: «La vida es insoportable sin un hombre al lado»? ¿Y no me estaba diciendo Nettie en realidad: «Los hombres son un asco pero tienes que cazar a uno»? El mensaje no estaba abierto a interpretaciones, hasta un niño de tres años habría sido capaz de repetirlo: «Si no consigues un marido, eres tonta». «
    Nayeli Castillocompartió una citael año pasado
    El libro es un objeto en vertiginoso movimiento, que rezuma su propia energía y lo único que uno desearía hacer es tocarlo, alterar apenas su trayectoria, para impulsarlo hacia el criterio universal.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)