Alicia Molina

    Moncerratcompartió una citael año pasado
    —El primer secreto es tener los pies bien plantados en la tierra antes de intentar volar —le decía el trapecista.
    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    —Yo no estoy “malita” —respondió con buen humor—, nomás un poco sorda.
    Abril G. Kareracompartió una citahace 6 meses
    La abuela tenía una manera natural y reposada de aceptar el silencio de los que no quieren hablar
    Ana Saenzcompartió una citahace 5 meses
    La abuela de Camila decía que las personas que siempre quieren tener la razón, terminan por tener sólo eso. Se imaginaba a Silvina sola con su razón y le daba mucha tristeza.
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    —Yo no la quería de este color, la que me gusta es esa, la de la centella brillante, ¿me la puede cambiar?

    —Nadie puede cambiar la suerte de los otros, cada uno es responsable de la propia. Aprecia lo que te tocó, te aseguro que tiene su chiste.
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    Esa no es una pelotita, se llama Azul, es mágica y solo tiene un dueño. Se llama Mateo. No se irá con nadie más, de la misma forma que yo no dejaría a María por ninguno, aunque fuera un mago y me ofreciera convertirme en león.
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    , primero se notó en sus calificaciones, pero ahora es claro que después de ese largo periodo en el que vivió en las nubes, está empezando a aterrizar. Me saluda en las mañanas, está pendiente de la Bisa, se fija en lo que otros necesitan, está atento a los demás... Tienes que verlo, es sorprendente...
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    —Si te decepcionaron mis amigos es seguramente porque esperabas de ellos algo que no podían darte. ¿Qué era eso?
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    —¿Quién era el perdedor designado?

    —Pues tú, Mateo, quién si no.
    Moncerratcompartió una citael año pasado
    en ese momento podía pedirle a Mateo que le entregara a Azul y sin duda Mateo se la daría. El mago dudó un segundo, miró hacia el telón de boca que cerraba el escenario, ahí encontró la mirada de Jade y supo que no debía hacerlo, que si quería seguir siendo él mismo no podía abusar de su fuerza.
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