Me gusta muchísimo la representación trans, porque se nota que está escrito desde la experiencia del autor. También me gusta mucho todo lo que se toca sobre la comunidad latinx en LA, lo que permite que la historia esté llena de detalles que se sienten cercanos aunque estemos en países diferentes, como la comida, lo de las familias numerosas, las abuelas y el lenguaje. Lo que no termina de convencerme es un poco la parte de la mitología/folclor que se toca en la historia. Quizá soy muy tiquismiquis pero esta mezcla de día de muertos con elementos mayas y mexicas con un poquito de santería caribeña a mí no me termina de encantar, no me termina de cuajar pues. Como que siento que el autor aglomeró en una única comunidad a culturas que pueden ser similares pero que en realidad son bien diferentes. Julián y Jadriel son bien bonitos.